jueves, 22 de octubre de 2015

Trabajo de Investigación

http://www.ccnpg.gob.ve/img/logos_inst/uvm.bmp                               UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA
http://www.1becas.com/wp-content/uploads/2012/04/logo-uni-mariscalayacucho.jpg“GRAN MARISCAL DE AYACUCHO”
UNIVERSIDAD “VALLE DEL MOMBOY”
DECANATO DE INVESTIGACION Y POSTGRADO
PROGRAMA DE MAESTRIA
MENCION: GERENCIA EDUCATIVA.






Modelos Curriculares
 
 









Facilitador:
Msc. Yolanda Esteban

Participantes:
Espc. Araque Edaige
Espc. Contreras Yessica
Espc. Mora María
Espc. Ortega Yolimar
Espc. Sánchez Reynaldo






Octubre, 2015



Tabla de Contenido
ü  Introducción
ü  Modelo Curricular y su utilidad gerencial
ü  Urgentes decisiones para el desarrollo curricular en acción
ü  Conclusión
ü  Bibliografía.







Introducción

El Currículo Nacional Bolivariano forma parte del Nuevo Diseño Curricular del Sistema Educativo venezolano. Se describe como un proyecto de gran envergadura debido a que está sustentado con datos históricos, pedagógicos, filosóficos, sociales, culturales, psicológicos, políticos, metodológicos, científicos y humanísticos que servirá de fundamento para la formación integral de niños, niñas, jóvenes, adultos, adultas que hacen vida académica en Venezuela, en cada uno de los subsistemas que conforma el presente currículo ya que en la medida en que el proceso de enseñanza es un proceso intencional, éste debe tener una lógica, es decir, debe presentar unos principios de procedimiento para qué la complejidad de aspectos implicados en dicho proceso estén integrados dentro de un proyecto ordenado donde encontremos una continuidad entre las intenciones y las acciones. Para conseguir esta continuidad resulta necesario planificar los contenidos y las actividades con un cierto orden.


















Modelo Curricular y su utilidad gerencial

La educación es el proceso mediante el cual se generan aprendizajes significativos, consolidados en la planificación curricular, cuyo objetivo principal es la calidad de la formación del estudiante, basados en la eficacia y eficiencia de los métodos pedagógicos durante el proceso de enseñanza y aprendizaje, que radica en los planteamientos de una correcta y adecuada planificación, dado que, la calidad depende principalmente del docente, de la forma en que cumpla con las funciones administrativas, tales como: planificación, organización, dirección y control; todos estos aspectos son parte del currículo, que van de la mano con la comunidad educativa para conocer su realidad a partir de las necesidades detectadas.
El Sistema Educativo Bolivariano constituye un elemento primordial para la construcción del modelo de la nueva República, ejercida por intermedio del Ministerio del Poder Popular para la Educación en los siguientes subsistemas: Educación Inicial Bolivariana (niveles Maternal y Preescolar); Educación Primaria Bolivariana (de 1º a 6º grado); Educación Secundaria Bolivariana, en sus dos alternativas de estudio (Liceo Bolivariano, de 1° a 5° año; y Escuela Técnica Robinsoniana y Zamorana, de 1° a 6° año); Educación Especial; Educación Intercultural y Educación de Jóvenes, Adultos y Adultas (incluye la Misión Robinson 1 y 2 y la Misión Ribas).
De esta forma uno de los subsistemas mencionados por el autor es el subsistema de Educación primaria Bolivariana que garantiza la formación integral de los niños y las niñas desde los seis (6) hasta los doce (12) años de edad, o hasta su ingreso al subsistema siguiente, su finalidad es formar niños y niñas con actitud reflexiva, crítica e independiente, con eminente interés por la actividad científica, humanista y artística; con una conciencia que les permita comprender, confrontar y verificar su realidad por sí mismos y sí mismas; que aprendan desde el entorno, para que sean cada vez más participativos, protagónicos y corresponsables de su actuación en la escuela, familia y comunidad.
En este particular, el Subsistema de Educación Bolivariana, busca promover actitudes para el amor y el respeto hacia la Patria, con una visión integracionista y de cooperación hacia los pueblos de Latinoamérica, el Caribe y el mundo; del mismo modo que reafirma hábitos de higiene individual y colectiva en los niños y las niñas, incluyendo aquellos que favorezcan su salud preventiva e integral, de acuerdo con los fines y preceptos de la Constitución Nacional, enmarcadas en el Currículo Bolivariano.
Desde esta perspectiva, el Currículo Bolivariano es un proceso crítico y democrático a través del cual se toman decisiones respecto al qué, para qué, cómo, cuándo, dónde, en cuánto tiempo se pretenden dar los aprendizajes,  el mismo se desarrolla dentro de las relaciones de corresponsabilidad entre la escuela, familia y comunidad, determinado por valores, principios e intencionalidades, establecidas a partir de necesidades geohistóricas de una práctica social; estructurado en saberes, haceres y relaciones que se proponen, disponen y desarrollan la transformación social, Organizar, diseñar, implementar, direccionar, coordinar, evaluar y sistematizar acciones y actividades que permitan el desarrollo del proceso de aprendizaje garantizando la transformación y la apertura de la comunidad en el quehacer de la escuela al proyectar su acción social y pedagógica en el proceso de formación de ciudadanía. Así como, la consolidación de una educación liberadora y emancipadora
La planificación del Subsistema de Educación Bolivariana tiene por finalidad establecer de manera sencilla y precisa los aspectos filosóficos que orientan la misión de la escuela, que aunque están diseñados a la luz de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y de los planes de la nación, se diferencian en función de las características socio-culturales de la comunidad donde está ubicada la escuela; se operacionaliza a través de un plan de acción, a partir de la intencionalidad educativa articulado con los pilares, ejes integradores, todo ello dirigido por el director de la institución conjuntamente con los autores y actores del ámbito educativo.
 Por ello, el Sistema Educativo Bolivariano, permite a los gerentes monitorear el desempeño de su institución, y de esta manera, detectar con tiempo las problemáticas que se presentan, tomar las mejores decisiones y establecer las correcciones necesarias lo más pronto posible, Sin embargo, estas decisiones no deben ser tomadas unilateralmente, sino que desde la conformación del proyecto con la participación de todos los actores y autores del proceso educativo.Sobre la base de las consideraciones anteriores, para lograr una buena planificación es necesario contar con una serie de aspectos, tales como: una gerencia útil, que promueva una diversidad de actividades: motivación, liderazgo y autoridad en forma efectiva, que conduzcan a mejoras sustanciales en la institución.
Bajo esta premisa, la planificación realizada adecuadamente tiene un impacto directo en distintas áreas del quehacer educativo, dado que su importancia radica en que puede contribuir efectivamente en la mejora permanente de la educación primaria, así como también, se orienta a la búsqueda de nuevos proyectos que permitan la incorporación de ideas innovadoras, que mejoran la calidad educativa desde el punto de vista de su práctica y de los procesos implícitos en ella.
En consecuencia, el director en su condición de gerente, debe estar capacitado para comprender que la planificación es un proceso integral, flexible, e intencionado y a la vez, estar consciente de la realidad educativa nacional y regional, para la toma de decisiones justas y oportunas, referente a la reorientación de la planificación, acorde con las necesidades del plantel.Para finalizar, este modelo apoya al directivo en dirigir el sistema que representa la escuela en aras de ofrecer un servicio de alta calidad, orientados a generar la innovación educativa y las mejoras con el propósito de organizar, diseñar, implementar, direccionar, coordinar, evaluar y sistematizar acciones y actividades que permitan el desarrollo del proceso de aprendizaje que garanticen la transformación y la apertura de la comunidad en el quehacer de la escuela al proyectar su acción social y pedagógica en el proceso de formación de ciudadanía, así como, consolidación de una educación emancipadora.
Estos planteamientos nos llevan a reconocer, en consecuencia, el valor de la gerencia para la educación y en forma especial para el desarrollo y la evaluación curricular. Por lo tanto, el propósito de este trabajo es analizar algunos factores relacionados con la gerencia, área de la que los educadores pueden aprender para desarrollar procesos en forma más racional y adecuada. Así, los planteamientos quedan fundamentados sobre los siguientes referentes que demuestran no sólo una estrecha relación entre gerencia y educación, sino que evidencian su aplicabilidad para el mejoramiento de la gestión educativa en nuestro país. Ellos son:
·         La gerencia avanzada: la organización que asegura efectividad, productividad y satisfacción, atendiendo a la competencia y el compromiso de los trabajadores. 
·         Las megatendencias que hacen que el pensamiento se mueva hacia conceptos novedosos: procesos, clientes, consenso, refuerzo positivo, mejoramiento, desempeño, flexibilidad, valores compartidos y creación de riqueza. 
·         Las organizaciones inteligentes que buscan su revitalización por medio de la aplicación del pensamiento sistémico y destacan su capacidad para aprender. Ellas centran la atención en lograr un producto de calidad a bajo costo pero con innovación. 
·         Las megatendencias en educación que centran la atención en características de innovación: actitudes, valores, proyectos, cooperación, creatividad, descubrimiento, conciencia, libertad y diversidad, entre otros referentes no menos importantes como el de la experiencia educativa centrada en el estudiante. 
·         Los nuevos enfoques curriculares que anteponen los conceptos de contexto, decisión por consenso, experiencia, estudiante y aprendizaje significativo como referentes esenciales de su concepción. 
·         Por último, las decisiones educacionales más urgentes de Venezuela enmarcadas en la posibilidad de la renovación del Estado, la promoción de los diseños curriculares por regiones y la gestión autónoma de las escuelas.
Con estos referentes se tendrían mejores proyectos educacionales que asegurarían los aprendizajes significativos en los estudiantes con el menor gasto de energía y con la mayor innovación.
Urgentes decisiones para el desarrollo curricular en acción
Una de las ideas que ha estado tomando fuerza en el estado del área es el desarrollo de diseños curriculares locales y regionales. El curriculum nacional cede paso a este concepto y sería como un desprendimiento del excesivo poder que tienen los Ministerios de Educación en algunos países. En este sentido, las experiencias en Venezuela han sido peculiares. La administración 94-99 podría haber concentrado sus esfuerzos en un proceso de renovación del papel del Estado y haberle devuelto la facultad a las comunidades de decidir sobre sus diseños. Pero no lo hizo. Se prefirió la reforma con la consecuencia de seguir concibiendo el curriculum como plan. Sin embargo, un proceso de flexibilización curricular hubiese promovido -sin miedos, marchas y contramarchas- dos estrategias de cambio inteligentes: la gestión autónoma de la escuela y los diseños curriculares por localidades. La administración actual no ha tocado a profundidad el asunto y como Estado interventor, no ha podido darle viabilidad y concreción al concepto de la democracia participativa (Rey, 2001).
Sobre esta visión, los académicos e investigadores han expresado sus opiniones. Al analizar la obra de Magendzo (1986), se pueden observar cuidadosamente algunos argumentos fundamentales que apoyan un diseño curricular descentralizado para América Latina: a) las desventajas de los diseños nacionales: irrelevancia y abultamiento; b) el conocimiento de las disciplinas como centro de los diseños; c) la uniformidad y la planificación centralizada; d) importaciones curriculares inadaptables e inflexibles, entre otras no menos importantes críticas. Ante estos argumentos debemos concluir que, con diseños curriculares de corte nacional, hacemos reproducción y no recreación cultural, en consecuencia, se consume pero no se crea ni se transforma la cultura.
Partiendo de esta idea, se pone de manifiesto que hoy más que nunca la escuela debe rescatar un papel transformador sobre la base de cierta independencia y autonomía que genere la creación de vías propias de autorregulaciones. Este proceso permitirá al directivo recuperar su autoridad y responsabilidad ante los problemas institucionales, así se podrá disminuir la desidia que impera en muchos centros escolares, puesto que se espera al "papá" Estado para la solución de los problemas. En esta misma dirección, se le permitirá al maestro desarrollar su trabajo profesional con autonomía, creatividad y dignidad. Por supuesto, al estudiante se le permitirá hacer su trabajo con creatividad e identificación con sus intereses, necesidades y realidades. En fin, se permitirá fundamentalmente redefinir propósitos, espacios y procesos propios de la escuela.
Autores de renombre concuerdan en que el espacio de la escuela no sería el único en dedicarse al aprendizaje. Al respecto, Drucker (1993) habla de que los cambios drásticos debido a la revolución tecnológica han traído al salón herramientas que afectan la forma en la que se conduce el proceso de enseñanza y aprendizaje. Se impone usar racionalmente la tecnología y construir un sistema educativo que propicie una sociedad del conocimiento. Señala que la escolarización no será un monopolio de las escuelas puesto que la sociedad deberá incluir a las organizaciones de todo tipo bajo la definición de institución de aprendizaje. Pero esta reflexión hace pensar en el papel actual de la escuela que debe retomar su "negocio" de siempre, el aprendizaje, desde una visión renovada.
El Proyecto Escuela o Proyecto de Plantel y los proyectos de aula son vías expeditas para lograr esa visión renovada de la educación. No obstante, éstas deben desarrollarse en un marco de adecuada autonomía. En relación con los proyectos de escuela es necesario aclarar algunas ideas que puedan iluminar su adopción. Toda innovación educativa tiene como centro al estudiante y el aprendizaje significativo. Estos proyectos desvirtúan su esencia, entonces, cuando las metas asistenciales (comedor, uniformes, zapatos, etc.) se tornan en asuntos más importantes que la transformación de las prácticas pedagógicas y la consecución del logro de aprendizajes relevantes y duraderos, es decir, aprendizajes para toda la vida del estudiante. La escuela no puede falsificar sus funciones ya que la parte asistencial, en apoyo a los estudiantes, debe estar en manos de la comunidad local, auspiciada por una verdadera gestión municipal y secundada por las organizaciones sociales no gubernamentales. Juntas podrán combinar recursos del Estado y de la sociedad en general para atender las prioridades de la escuela.
Ante estas ideas, es bueno plantear una nueva discusión sobre el Estado Docente y la Sociedad Educadora. Se ha orientado mal esta discusión al concebirlas como dos constructos sociales e instancias separadas. La nación o la sociedad se constituyen en república y ésta a su vez crea al Estado. Así, el Estado, con sus instituciones y poderes, constituye una parte de la sociedad y a ella responde. El Estado es educador en su condición de pertenencia a la sociedad. Por su parte, la Sociedad Educadora se vale del Estado para asumir su rol en forma sistemática y política en términos de servicio público. El poder que se otorga al Estado debe asumirse con espíritu de verdadero servicio, lo contrario sería una dictadura pública. Esto implica que otras instituciones y "poderes", si bien no de Estado pero sí sociales, tengan la obligación –para no verlo desde el ángulo del derecho solamente– de opinar y decidir sobre la educación como servicio, proceso y producto.
Cuando el Estado se impone o más bien los individuos de Estado, muchos de ellos con muy poca claridad para el ejercicio del poder con espíritu de servicio, se pierde la orientación del proceso. Las consecuencias de esta pérdida se manifiestan en extremos de ineficiencia e ineficacia y en el peor de los casos, en una pérdida de perspectiva acompañada de adoctrinamiento y falsos valores educativos. Esta falsa perspectiva se fundamenta en visiones parciales concretadas en proyectos que a la larga no se sustentan en fines educacionales que permitan poner en manos del pueblo el acceso al conocimiento y la marcha del pensamiento. Por el contrario, se sustentan en procesos que a la larga terminan por armar al pueblo con todo menos conocimiento.
Planteamos una participación que no debe agotarse o resumirse a formas periféricas y en instancias diferentes que dejen fuera a la escuela. La sociedad debe traducir sus decisiones educacionales en la Escuelaque es la institución propia para tal fin. Se plantea aquí, en concordancia con el concepto de curriculum comprehensivo que tal participación debe llegar a la formulación de diseños curriculares contextualizados y regionalizados. Así que si se quieren hacer cambios hay que dotar a las escuelas de tal poder en una legislación que los propicie, inclusive con piso constitucional.
Para esas transformaciones, se hace necesario contar con docentes y administradores educacionales que sean verdaderos gestores de la calidad y la excelencia. En consecuencia, se plantea aquí la urgente necesidad de revisar los programas de formación docente y transformarlos sobre la base de nuevos paradigmas educacionales. La reflexión sobre el perfil del docente debe realizarse en un marco de revisión de la labor educativa integral, no alejada del quehacer cotidiano de la vida de las escuelas, apoyada en la innovación y en la acción de cambio entendidas como procesos de ruptura con formas de actuación ya superadas.
            Por otra parte encontramos El modelo curricular de investigación - acción fue propuesto por Lawrence Stenhouse en su intento por encontrar un modelo de investigación y desarrollo del currículo. En dicho modelo, Stenhouse afirma que el currículo es un instrumento potente e inmediato para la transformación de la enseñanza, porque es una fecunda guía para el profesor. En ese sentido las ideas pedagógicas se presentan como más importantes para la identidad personal y profesional del profesor que como algo útil para su actividad práctica. Esta premisa explica la separación entre teoría y práctica, y entre investigación y acción.
Según Stenhouse, para que el currículo sea el elemento transformador debe tener otra forma y un proceso de elaboración e implementación diferente. Un currículo, si es valioso, a través de materiales y criterios para llevar a cabo la enseñanza, expresa una visión de lo que es el conocimiento y una concepción clara del proceso de la educación. Proporciona al profesor la capacidad de desarrollar nuevas habilidades relacionando estas, con las concepciones del conocimiento y del aprendizaje. Para Stenhouse, el objetivo del currículo y el desarrollo del profesor antes mencionado, deben ir unidos.
El modelo de Investigación – Acción que propone Stenhouse está basado en un proceso que comprende ciertos elementos básicos:
·         Respeto a la naturaleza del conocimiento y la metodología.
·         Consideración con el proceso de aprendizaje.
·         Enfoque coherente al proceso de enseñanza.
Según Stenhouse, la mejora de la enseñanza se logra a través de la mejora del arte del profesor y no por los intentos de mejorar los resultados de aprendizaje. El currículo capacita para probar ideas en la práctica; para que el profesor se convierta en un investigador de su propia experiencia de enseñanza. Los elementos que se articulan en la práctica para dar paso a lo que se conoce como investigación – acción, están relacionados con la labor del profesor. Este debe ser autónomo y libre, debe tener claros sus propósitos y siempre ser guiado por el conocimiento.
·         La investigación es el potencial del estudiante, la preocupación del mismo, su colaboración y el perfeccionamiento de su potencial.
·         La acción es la actividad realizada en acorde con lo teórico para desarrollar el potencial del estudiante.
En definitiva, el modelo curricular de Lawrence Stenhouse es una tentativa para comunicar los principios y rasgos esenciales de un propósito educativo, de forma tal que permanezca abierto a una discusión crítica y pueda ser trasladado efectivamente a la práctica; para ello, un currículo debe estar basado en la praxis.









Conclusión
El diseño curricular puede entenderse como una dimensión del curriculum que revela la metodología, las acciones y el resultado del diagnóstico, modelación, estructuración, y organización de los proyectos curriculares. Prescribe una concepción educativa determinada que, al ejecutarse, pretende solucionar problemas y satisfacer necesidades y, en su evaluación, posibilita el perfeccionamiento del proceso de enseñanza-aprendizaje. El diseño curricular es metodología en el sentido que su contenido explica cómo elaborar la concepción curricular; es acción en la medida que constituye un proceso de elaboración; y es resultado porque de dicho proceso quedan plasmados en documentos curriculares dicha concepción y las formas de ponerla en práctica y evaluarla.








Bibliografía.
ü  https://es.scribd.com/doc/21636353/Introduccion-a-los-modelos-de-disseno-curricular


1 comentario: